REINA DEL MONTE CARMELO

miércoles, 28 de abril de 2010

CORRAMOS UN ESTÚPIDO VELO


Al margen de otras lecturas mas restrictivas detrás del velo de la joven estudiante no se esconde una cuestión de sumisión o liberación feminista. Sino más bien un intento de alejar todo aquello que nos recuerde que en esta sociedad de ahora siguen existiendo sentimientos de religiosidad en parte de la población.
No se trata de diferenciar que confesión religiosa es digna de un privilegio u otro, sino de censurar a cualquier costa la FE. Mas estos borriquillos de la laicidad no han caído en cuenta que si atacan a la religión Católica no pueden consentir otro tipo de creencias sin que se les vea el plumero. Y recurren una y otra vez a los tan traídos tópicos que últimamente han sustituido la ética social por los planteamientos políticos de unas minorías revanchistas y que ceban su falta de originalidad gobernativa en el constante ataque a enemigos ficticios productos de su sociopatia política.
Si la joven quiere llevar velo porque cree en ello que pinta el Estado dictando otras formas de pensar.
Aquí hay espacio para velos,cruces, o cualquier otro símbolo religioso. Porque de lo contrario esto dejará de ser una guerra entre presuntos retrogradados y presuntuosos modernistas para convertirse en una Cruzada en toda regla donde habrá creyentes, de todas las confesiones religiosas juntos, contra intelectualoides de profesión; sus manías.

jueves, 8 de abril de 2010

SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA



EL MÁS FAMOSO SERMÓN MARIANO DE LA ANTIGÜEDAD

Fue pronunciado por San Cirilo de Alejandría según unos, en el Concilio de Éfeso celebrado en el año 431, (en la definición del Dogma de su Divina Maternidad); según otros, inmediatamente concluido el Concilio:

“Salve, oh santa y misteriosa Trinidad, que nos has convocado a todos nosotros en esta Iglesia de Santa María, la Madre de Dios. Salve oh María, Madre de Dios, tesoro digno de ser venerado por todo el orbe, lámpara inextinguible, corona de la virginidad, trono de la recta doctrina, templo indestructible, lugar propio de aquel que no puede ser contenido en lugar alguno, Madre y Virgen, por quién es llamado bendito, en los Santos Evangelios, el que viene en nombre del Señor.

Te saludamos, a ti que encerraste en tu seno virginal a aquel que es inmenso e inabarcable; a ti, por quién la Santa Trinidad es adorada y glorificada; por quien la cruz preciosa es celebrada y adorada en todo el orbe; por quien exulta el cielo; por quien se alegran los ángeles y arcángeles; por quien son puestos en fuga los demonios; por quien el diablo tentador cayó del cielo; por quien la criatura, caída en el pecado, es elevada al cielo, por quien toda la creación sujeta a la insensatez de la idolatría, llega al conocimiento de la verdad; por quien los creyentes obtienen la gracia del bautismo y el aceite de la alegría; por quien ha sido fundamentadas las Iglesias en todo el orbe de la tierra; por quien todos los hombres son llamados a la conversión.

Y ¿qué más diré? Por ti, el Hijo unigénito de Dios ha iluminado a los que vivían en tinieblas y en sombra de muerte; por ti, los profetas anunciaron las cosas futuras; por ti, los apóstoles predicaron la salvación a los gentiles; por ti, los muertos resucitan; por ti, reinan los reyes, por la santísima Trinidad.

¿Quién habrá que sea capaz de cantar como es debido las alabanzas de María? Ella es madre y virgen a la vez; que cosa tan admirable! Es una maravilla que me llena de estupor.

¿Quién ha oído jamás decir que le esté prohibido al constructor habitar en el mismo templo que él ha construido?

¿Quién podrá tachar de ignominia el hecho de que la sirviente sea adoptada como madre?”. (Homilía IV: PG 77, 992)